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Volviendo del letargo, recomponiendo ideas perdidas, reestructurando un futuro demás incierto, apoyándome en bastones inexistente y exagerando un poco con el vino reaparezco, sin mucho cambio, sin ninguna novedad, pareciese que el tiempo quedose alla con ella, parece que todo es o no es en una mente más grande y tan solo somos queriendo ser..……

Quise hablar del tiempo pero  no teniendo nada claro de la temporalidad, si existe o no  y más aun como esta interactúa con nuestro cerebro o viceversa, decidi hablar de lo que este—el tiempo—no representa. Acabo de leer a Barbour y quede intrigado con sus ideas del tiempo, tan simple como suena y tan mojigato que aparenta en la foto es brillante su discurso físico (lejos de la metafísica barata que mis profesores de filosofía llegaron a enaltecer) Barbour es tajante: "teoría de la relatividad y mecánica cuántica configuran la integración teórica más cercana de lo que el tiempo podría representar". Aburrido……. Como sea, el tiempo creado solo por mi—lo cual dudo—presente siempre, posiblemente, es sinónimo de cambio y secuencia. Cambio de qué? Secuencia de que? Pues veámonos en el espejo, no somos los mismos de ayer pero somos mucho mas diferentes que  hace 20 años, algo cambio? Sigo siendo el mismo. Error,  creo ser el mismo, pero cambiaron muchas cosas intrínsecas y extrínsecas a mi persona que ayudaron a reconfigurarla. Ese cambio siempre presente (huele a Heraclito) nos da la idea que algo paso, algo cambio, lo que menos interesa para este texto es:  el que cambio o el que paso, sino que hizo que cambiara pero más importante que hizo que pasara  yo, tu de esa foto que tienes en tus manos a esta otra que lee la maquina. Que hizo ese cambio: El tiempo?

Entendemos entonces que las cosas pasan y cambian por el tiempo; si esto no pasa, si mis años continuan semejantes (como los de algunas amigas que tengo), si no hay cambio y no hay transformación entonces no habría tiempo? Parece sencillo, pero como en lo sencillo no suelo ver respuestas, cavemos un poco más y nos encontraremos como artistas en el escenario que funge el tiempo (esto ya se complico). El escenario es el espacio, nuestro teatro llamado tierra con cada una de sus características, nosotros los artistas y el tiempo la duración del espectáculo, ya me complique. Reordenemos nuestras ideas.

Hablare de lo que el tiempo no es, me pregunto entonces: que no es el tiempo? Me respondo entonces el tiempo no es lo que mi cerebro no hace o entiende de este mi ahora (que seria—en palabras de Barbour—la únicas instantáneas temporales posibles), todo lo demás es temporal o pertenece a los dominios del tiempo, que no es entonces el tiempo?? Seamos más claros, no son las horas que duermo, ni las que me siento aburrido y menos en las que estoy muerto, eso es entonces el no tiempo, para ser más exactos “eso no es mi tiempo”. Entonces hay dos tiempos? Uno el mío, cronológico y circadiano, asociado a mi consciencia y memoria; el otro, en cambio,  referido, siempre presente o talvez inexistente? . Mejor volvemos al vino.

Esto ultimo me recuerda mucho a Parmenides y Heraclito; uno, el primero, creía en la inmutabilidad de las cosas lo llamaba el Ser; otro, el segundo, en la mutabilidad de las cosas y lo llamo el devenir…………

REFERENCIAS

1. Imagen de Le dernier cri
2. Barbour J. The End of Time. 1999. 

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